Este hotel, construido en el año 1929 y restaurado en 2000, dispone de 3 plantas con 106 habitaciones dobles, 11 individuales y dos suites. Los huéspedes tienen a su disposición un hall de entrada con ascensores y un área de recepción abierta las 24 horas del día. Pueden disfrutar también de una peluquería, un bar, un restaurante a la carta para no fumadores y de una sala de televisión. El servicio de habitaciones y de lavandería completan todas estas prestaciones.
Este histórico hotel se encuentra en una zona tranquila y es una muestra de la arquitectura de la región. Está situado junto al mar, en la bahía de Pollensa. El edificio está separado de la playa tan sólo por un paseo peatonal. A 1,5 kilómetros, aproximadamente, se encuentra el centro de la localidad, una parada de transporte público y el puerto.